En Linux no hay escritorio: se entra por SSH, una consola de texto. Suena más difícil de lo que es, y una vez dentro todo se hace con comandos.
Lo que necesitas
Abre tu servicio en el panel. En la pestaña Resumen tienes la IPv4 principal. El usuario es root y la contraseña te llegó por correo al activarse el servidor. Si la has perdido, genera otra desde Ajustes → Restablecer la contraseña.
Conectarte
En Windows 10 u 11, macOS y Linux ya viene todo instalado. Abre una terminal (en Windows, PowerShell) y escribe:
ssh root@TU_IP
La primera vez te preguntará si confías en el servidor: escribe yes. Después te pedirá la contraseña. No verás los caracteres al escribirla, es normal: escríbela y pulsa Enter.
Lo primero que deberías hacer
- Actualizar el sistema. En Debian o Ubuntu:
apt update && apt upgrade -y. En AlmaLinux o Rocky:dnf upgrade -y. - Cambiar la contraseña de root con
passwd, aunque la haya generado el panel. - Pasarte a clave SSH, que es el cambio que de verdad marca la diferencia.
Entrar con clave en vez de contraseña
Una contraseña se puede adivinar a base de intentos; una clave, no. Desde tu ordenador:
ssh-keygen -t ed25519
ssh-copy-id root@TU_IP
A partir de ahí entrarás sin escribir nada. Cuando compruebes que funciona, desactiva el acceso por contraseña: edita /etc/ssh/sshd_config, pon PasswordAuthentication no y recarga el servicio con systemctl reload ssh.
No cierres la sesión actual hasta haber comprobado, en una segunda terminal, que puedes entrar con la clave. Si te equivocas en la configuración y cierras, te quedas fuera… aunque siempre te queda la pestaña VNC del panel para recuperar el control.
Si no conecta
- «Connection refused»: el servidor está encendido pero SSH no responde. Mira el estado en Resumen y, si hace falta, entra por VNC.
- «Connection timed out»: no llegas al servidor. Suele ser el cortafuegos o que la máquina está apagada.
- «Permission denied»: usuario o contraseña incorrectos. Genera una contraseña nueva desde Ajustes.